Tulia Gonzalez Posts

mayo 11 / Diario

¿Qué hay más allá de la comida de mi abuela? Chilito verde con tortillas recién echadas, canela y humo. Truenos estrepitosos acercándose, levantando el polvo. El Calimán y la Paloma, estirándose despacio bajo el sol. Las nopaleras que lo invaden todo. Como una vez lo hizo el mar. Hay días en que vuelvo a ver ese mismo mar. Y les escribo o me escriben, les muestro fotos de la casa, del maestro de obra, de César nuestro trabajador de mi y de ella cortando nopales levantando piedras y me dicen ¡ha Tulia! viéndome desde ese otro mundo. Y yo sé…

enero 1 / Poesía
¿Que hace uno, si un día despierta y tiene ya 30? despiertas bajo las sábanas y te recuerdas a ti mismo que eres tú en la oscura madrugada abres los ojos sin saber dónde y cómo estás aquí así se pasa el tiempo, día con día, amaneces sin saber el milagro que te mantiene recordándote a tí mismo ¿habrá el día en que no me encuentre aquí? como una vasija llena de aire que se rompe hasta que el tiempo lo permita, seguiré ardiendo en esta forma bajo este nombre  
octubre 18 / Diario

Hace un año que volví a México, me recuerda Facebook en un intento de preservar las memorias del olvido. ¿A dónde va a parar el tiempo? Recuerdo que el Rancho estaba tan verde, y después de 3 años sin verlo, aún más. -Este año la cosecha se dió, llovió hasta Octubre. Decía mi abuela y yo la veía con una familiaridad tan extraña. Encaminada con ella pase unas semanas, como siempre que aterrizo en mi ritual de volver… pero para ella, extraordinario no era el día de volver, era un día como todos los días, de despertar a la madrugada,…

julio 15 / Tailandia

Las dos primeras semanas fueron las más difíciles, no sabía que rayos hacía en este país, extrañé a L todos los días, y no sabía cuando regresaría a México. Sin embargo los ritmos de los marineros procuran una sanación distinta: del cuerpo para afuera, del cuerpo para adentro, y así me fui envolviendo. Este mes no navegamos a ningún sitio, nos quedamos anclados o en la marina, viendo los atardeceres desde nuestro velero casi-inmovil salvo por las mareas que suben y bajan, o las olas, las tormentas y los fuertes vientos del moonson tailandés. Recuparar la vida en el barco es…

junio 18 / Viajes

Temperatura: 33°C Humedad: 65%, Esto no parece Nueva Zelanda. Soy muy distraída, lo sé. El otro día le comentaba a mi amiga P como una vez en Europa tomé el tren para el lado contrario y en lugar de ir a Suiza, acabé en Francia. ¡Pero acabar en Tailandia cuando vas a Nueva Zelanda! eso es todo otro nivel. Ahora suena divertido, pero ciertamente lloré de la tristeza porque no podría estar en esa casita de Coromandel, con L frente al mar, cuidando a Sherpa el perrito, viviendo un invierno.  Y comprendí también que hay una gran diferencia entre viajar a…

mayo 5 / Diario

Llego a San Martín de las Pirámides y busco la terminal de combis al Saltito. Hace calor y el pueblo esta abochornado, tanto como yo.  Una pequeña combi blanca espera en la estación, subo y de apoco se va llenando: señoras curtidas por el sol con  sus macetas, con niños, muchachas con mucho rimel, hombres con sombreros. “Buenas tardes”, “Buenas tardes” y se acomodan a un lado del otro. Avanzamos, cada uno va pasando su pasaje de mano en mano y aprevienen: “Bajan en el tope”, “en el puente”, “en la escuela”, “bajan en el poste”, y reciben su cambio…

abril 8 / Diario

Desde que volví a México dejé de publicar, a veces incluso, de escribir.  Ya pasaron seis meses. Ya fui al rancho de mi abuela, pasó navidad, viajé, comí, me reencontré con viejos amigos y conocí a nuevos. Hoy la cotidianidad de una ciudad como el DF me está absorbiendo y esa sensación me gusta: cuando algo ajeno se hace normal, cuando uno absorbe una nueva vida diaria, que sin embargo va irremediablemente atada a olvidar. He olvidado tantas cosas, tantos viajes y nombres, tantas experiencias, uno olvida, el hombre está hecho para olvidar como dice el poema: “Uno apenas es una cosa…

febrero 6 / Poesía
Volcán más vivo que los vivos que se enciende como lo hago yo: desde el centro de la tierra. ¿Que misterios ocultará en su centro? siglos a la espera, murmurando por las noches, escupiendo la ceniza, pretendemos observarlo y decir, ahí está: 5 mil metros, formas, coordenadas, historia, pero nunca la verdad de su profundidad. Subimos al paso de Cortés, mejillas cortadas bajo el viento pies temblorosos y cansados debajo el corazón ardiendo. Esperando  bajo el volcán, despierto glaciares a los hombros se fueron derritiendo, el calor y el frío en constante lucha hasta el final.   Photo: Caminando en…