Categoría: Diario abordo un velero

*De México a Nueva Zelanda en velero. Ahora  transcribo desde tierra los diarios de un año en el mar.

01/Marzo/2013

Camino por el lujoso corredor del hotel en la mañana,  regresaba al muelle después de usar los baños. Con el cabello alborotado como siempre, cara de modorra, y shorts pijama paso frente la entrada del Mayan Palace, saco mi identificación y mi llave electrónica para abrir la puerta, entro al puerto. Camino rápido tarareando una canción “The Cat Empire” … we belive… we support… living life cuz live is short… la la la… Veo a Suzan y Kieth una pareja americana, retirados a la vida de mar a sus 65 años. Paso entre barcos azules, blancos, monohulls, multihulls, otros grandes de motor, saludo con la cabeza de ves en cuando, llego al final del muelle B40 dónde En Pointe, el pequeño trimaran amarillo, está atado. De un salto ligero subo a cubierta, tomó una manzana, pongo música, me siento de piernas cruzadas en la sombra y observo los dos grandes y relucientes yates a motor que tenemos por vecinos y como llevan trabajando en ellos todas las mañanas desde el día en que llegaron. !Ha, eso me recuerda! Por estos días yo estoy a cargo, siendo la única persona a bordo mientras Tom se fue de visita a US.

Así empieza un día normal en el muelle. A la mañana la gente de los veleros se filtra/inmiscuye al hotel para usar los baños antes de que los turistas en las cómodas habitaciones allá arriba despierten. Entonces se enciende la radio, se localiza el canal y se escuchan las noticias marineras a las 8am. Hoy yo hago el check in: “En Pointe, cambio”. Me hago un café mientras escucho los chismes del mundo de los veleros, el clima, quien se va y viene, quien vende por cuantos cocos una pieza de noseque.

¿Cuándo la normalidad fue invertida, y lo “diferente” ahora es “normal”?
No me dí cuenta que hablar de millas náuticas con los vecinos, de nombres de puertos, partes de barcos y listas de provisiones se estaba volviendo lo “normal” hasta el día en que desperté por la mañana sabiéndome flotando. Inmersa en este mundo.

Sería divertido empezar a llamar hogar al hotel Mayan Palace y su puerto. Aunque no muy lejos de una realidad. En estas semanas he ido cruzando mundos sin trámites fronterizos ni pasaportes sellados, mundos que no tienen lineas territoriales, que se colapsan en un sólo momento y punto geográfico...

Como la señora L que trabaja en el hotel. La escuché sorprendida hablar sobre sus viajes en varios países trabajando y mandando dinero a sus hijos. Ella tenía una visión distinta acerca de la gente de los barcos. Me platicó del tipo de marineros que pocas veces se les ve a tierra, que viajan en barcos cómodos y lujosos, que no necesitan casi de ayuda, de esos que van vestidos con todo el atuendo de marcas náuticas: playera de navegación, shorts, zapatos, reloj y hasta los calcetines de navegación.

Viven en distintos países, en distintos mares, pero siempre llevan su propio mundo acuestas, dentro, en su barco, donde comen y hablan lo mismo de siempre. No salen ni se enteran de lo que son los lugares que pisan y dicen que han conocido México después de pasar unas semanas tomando el sol. Lo único que cambian es la vista que se ve desde su ventana.

No es la geografía. En el Mayan hay el mundo del hotel lujoso con sus veleritos en el patio trasero, donde usamos una cubeta como baño.

No es la geografía. Aquí en Puerto Vallarta es donde pasé las vacaciones familiares de la niñez, incluso mi casa queda a unas horas… y sin embargo me siento tan lejos, como si ya hubiera arribado a nuevas tierras lejanas estando en el mismo México.

No es la geografía. Como dijo la señora L ” algunos marineros van por distintos países llevando su mismo mundo dentro, cambiando solo la vista desde sus ventanas”

No es la geografía. Ni tampoco la diferencia es vivir en velero o a tierra, o de ser “viajero” o “local”…

En el mismo punto geográfico hay tantos mundos donde las normalidades son intercambiables, en la misma esquina hay tantos mundos, en el mismo puerto hay tantos mundos.
Los distintos mundos están aquí, en este mismo instante, en uno mismo.

bach

*De México a Nueva Zelanda en velero. Ahora  transcribo desde tierra los diarios de un año en el mar.

24/Feb/ 2013 – Nuevo Vallarta, México.

Ésta sería la prueba de fuego. Ahí estaba en la cubierta, era de plástico y con bordes anchos (parecía bastante cómoda de hecho), ni tan grande como de esos botes de cemento pero tampoco pequeña. Apenas la medida justa para…

El momento crucial para decidir si voy a cruzar el pacífico abordo de En Pointe. Era éste.

Tom me citó para tener una plática seria antes de venir a vivir abordo. Yo estaba al principio un poco nerviosa, pensé que hablaríamos de pasaportes, seguros médicos, gastos, o tal vez un permiso firmado por mi mamá como en la primaria. Vaya saber que son “asuntos serios” en estos términos, no todos los días uno habla de cruzar un océano en velero y yo no tengo ni idea.

Llegué a la Marina en Paradise Village. Un puerto en medio de un complejo de hoteles de lo más fresas. Caminé entre grandes y lujosos veleros, y al doblar una esquina, al final de uno de los muelles de madera crujientes, entre ese brillante catamarán y ese otro barco de motor blanco reluciente, ahí con la mejor vista hacia las montañas, estaba el velerito amarillo atado con un par de cuerdas por delante y por detrás.

Tom sentado en el cockpickt (o área donde los veleros llevan el timón) con los pies cruzados al aire en el respaldo, gorra y lentes. Me invito a subir abordo y me quité las sandalias. Ahora descubriría todo el meollo del asunto importantísimo que debíamos hablar.

¡En Pointe no tiene baño! Bueno, tiene uno pero es para ocasiones “especiales” cuando realmente el clima sea malo. Dijo Tom, si no tienes problemas usando una cubeta entonces ya no hay más que hablar, comprendo si no te gusta porque no a muchas chicas les gusta usar una cubeta como baño… y qué decir de la ducha en cubierta.  Aquí soltó una risita medio nerviosa y esperó en suspenso mi respuesta…

¿¡Hacer del baño en una cubeta!? ¡Que alivio! Se trataba de esto. ¡Claro que no me importa usar una cubeta!

 

Consejos  sobre como hacer del baño en una cubeta (abordo un velero):

1) Asegúrate que tiene una cuerda amarrada a la agarradera.

2) Usando la cuerda, tira la cubeta al mar y llénala con un tercio de agua salada.

3) Colócala en un lugar seguro, y de preferencia privado.

4) Al sentarte ten cuidado de no quedar atorado. 

5) Cuando hayas terminado, tráela a cubierta con EXTREMA cautela y VIGILA QUE:

-NO TIENES VECINOS nadando o viéndote alrededor. (hay varias anécdotas al respecto de este punto)
-Alguien abordo no está usando la llave de agua salada para lavar los platos.

6) ¡Observa de donde viene el viento antes de tirar el contenido!

7) Una vez que estás a favor del viento. Libérala al mar. Los peces serán felices.

 

Las grandes ventajas de usar La Cubeta:

1) No tener que arreglar el baño (alivio para los capitanes) ni  limpiarlos (alivio para la tripulación).

2) No tienes que bombear, ver como gira y gira esperando con el alma en un hilo que todo se vaya y nada regrese antes de que el capitán o la siguiente persona abordo use el baño.

3) Puedes colocarla donde sea. Si hace calor la pones en un lugar fresco, si llueve la mueves dentro del techo, si te apetece ponerla en cubierta igual da.

 

Consideraciones al elegir La Cubeta más apropiada:

1) Debe elegirse una de tamaño perfecto, que se ajuste a la medida de tu trasero sin que te atores. Si puedes probarla sentándote en ella antes de comprarla, mucho mejor.

2) Debe ser de un material resistente, para que no se doble con el peso.

3) Son mejor los colores fuertes que los claros, cuestiones de estética a la vista.

4) Cuida que los bordes sean anchos, para que no lastimen en las piernas al sentarse.

5) Procura darle una limpiada de vez en cuando porque si no empezara a crecer musgo!

la cubeta

*De México a Nueva Zelanda en velero. Ahora  transcribo desde tierra los diarios de un año en el mar.

17.Feb.2013
La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit. México.

Entre barcos y costas, puertos y muelles, entre que me voy o me quedo, andando. Entre todo ese desmadre de coincidencias y nuevas personas, entre que conocí a un hombre de nombre Tom, que empieza con T como Tulia, como Tita y Tus y Tila allá en casa de mis padres. Entre que me ha dicho: voy a cruzar el pacífico y busco tripulación… la idea de Pablo sobre anunciarme por la radio dio resultado y entrevistamos al capitán del pequeño velero amarillo entre los dos… pero eso ahora no importa demasiado… entre que voy o no voy (pues apenas si lo conocí una vez y quien sabe si lo vuelvo a ver) entre todo eso… Recibí un pequeño mensaje de S el día de ayer: corazón… pienso en ti… quisiera verte un par de líneas para mí sonaron como poesía. Era una de esas tardes ligeras en casa de Aly -y cada uno de los chicos en busca de su propio velero- al día siguiente desperté con un corazón ardiente, inspirada, enamorada. Tenemos diferentes ritmos, y ciclos, y sólo me da curiosidad  cuando coincidiremos y  dónde nos volvamos a encontrar…

***

18.Feb.2013

La primera vez que vi a Tom fue en el barco de Pablo. Vino después de mi llamado por la radio, vino otro hombre también pero no me dio ninguna buena pinta así que me negué… aunque iba hacía sudamericana como yo quería. Vino entonces Tom, nos habló sobre su barco y yo no entendí mucho de términos (para eso le pedí a Pablo que me ayudara con la entrevista). Asumo que no hay ningún suicida y que si alguien quiere atravesar un océano tendrá plena confianza en si mismo como en su barco. Lo único que verdaderamente me importa es la persona y si me siento cómoda con el (pues ya vi que vivir en el velero de alguien se trata de compartir y convivencia antes que todo lo demás).

Lo primero que le dije antes que nada fue: No busco ninguna relación, ni la mínima posibilidad de ésta, ni la idea de algo, nada. Pues no quiero ir en medio del mar con viajes en la mente de si debo interpretar algo o si me siento extraña. (Y lo digo como si de verdad ya me fuera a embarcar en este viaje…) Sorprendido y riéndose me dijo que estaba más que de acuerdo pues no buscaba nada tampoco (pero hay que ser claras con estos marineros). Me dio buena impresión, buena vibra, neutral y tranquilo. También a Pablo le pareció así. Quedamos de ir a velear a una carrera por el día con su amiga- novia Linda. Le hablé por teléfono a mi mamá para suavemente plantearle la idea de su hija yéndose a una isla remota.

***

19.Feb.2013

Fui a velear con Tom y Linda. Esto esta pasando… esta pasando como las cosas que me han sucedido hasta ahora, que pasan sin que me de cuenta, que pasan y cuando volteo a ver, ya estoy allá, ya estoy yendo… ya lo estoy haciendo. Por eso me da impresión, y hasta un poco de miedo, porque así, suavemente, sin complicaciones, casi que sin querer, se están dando las cosas para que vaya al Pacífico, en dos semanas, tres semanas, Polinesia Francesa. Que impresión.

Al final me estoy dando cuenta de que no hay lugar a donde llegar. Ya estoy y siempre he estado en el lugar o situación como para ser plena, estar contenta. El paraíso siempre es donde estoy ahora, no importa donde sea este… No busco nada, me divierto, me gusta ponerme en situaciones que me mueven adentro o me ponen al borde y es dónde sale mi más yo (lo que sea que eso signifique). Sé que tal ves no es necesario hacer todo esto  pero es una forma de … viendo el mundo ver el mundo que llevo dentro.

S me escribió. Estuve muy feliz, como boba ayer y hoy en la mañana que sólo podía estar inmóvil pensando en ella y lo que escribió. Estuve sorprendida… Lo que me recuerda que últimamente mi nombre me da un sentimiento diferente que al de antes, Tulia, a veces ajeno, a veces me da un cariño o ahora como si fuera de una vida pasada, o como si fuera el nombre de alguien más, de alguien a quién conozco bien. 

***

20.Feb.2013

Esto está pasando. Realmente. Tom, Linda y yo fuimos al Octopus Garden dónde trabaja Aly y vaya sorpresa! Aly vino en velero de San Franciso pero resulta que se conoció con Tom y casi fue su tripulación. Coincidencia y buenas señales. Entonces al terminar de cenar, pedimos un vino y brindamos.
So, we are going? / Entonces estamos yendo? Dijo Tom.
Yes, we are going. Si, estamos yendo. Le dije. Salud.

No se qué me causa más exaltación: el hecho de estar haciendo ya planes para mudarme al barco o saber que S me quiere.

Le he escrito:

…¿Al final que importa? si ahora siento intensamente. Te amo de una manera muy libre, sin necesitar, sin agendas, sin querer que las cosas fueran diferentes, sin tenencia. Para mi no importa, al cabo son formas que se transforman… como amistad, hermandad, apasionamiento, ausencia, o enamoramiento… eso no es tan importante.

No hay ningún lugar al que llegar, ni nombre que perder


¿Qué es el Desafío Creativo 

Es una Dinámica  que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 30 días seguidos, pueden ser escritos, poemas, fotografías, etc. ¿Te animas?

AQUÍ: Es un experimento de escritura /creatividad donde mezclo mis diarios… a veces escribo del presente y otras veces comparto mis viejos diarios, los que escribí mientras vivía en un velero por un año.