Categoría: Diario

mayo 23 / Desafío Sweet
*Unos meses a cargo de una granja, un gato, vacas y 25 borregas... aquí solo suceden cosas importantes... El titulo es lo último que se escribe. Pienso. El gato a la espera frente la ventana azul. Huele madera, suenan las ramas en el balcón, tengo los pies helados, los dedos callosos por las cuerdas y huele a madera, huele a madera. Hoy las borregas esparcidas, hoy el árbol amarillo se quedó vacío de hojas, hoy tés calientes, tés con miel, y tés con leche, y tés de mañanas húmedas. Hoy las borregas estaban esparcidas... 22.. 23.. 24.. y -casi- 25,…
mayo 21 / Desafío Sweet
Tantas palabras, tanta conversación… sin embargo estoy en sintonía, en silencio. Llego a Taumaranui y me recogen un hombre Kiwi rellenito con su mujer filipina… Un minúsculo pueblo habitado por personas de más de 70 años. Las bromas en Auckland toman sentido: ¿Tulia, te gusta la gente vieja? jajaja. Me muestran la casa, es hermoso aquí… una casa viejisima, huele a humedad… a páginas de libro.. La madera de afuera, las escaleras y el porche oscura, gruesa y los rayos del sol que atraviesan por entre las ramas anaranjadas y violetas, porque aquí, aquí es otoño. Una casa sin mucho…
mayo 20 / Desafío Sweet
Me estoy emborrachando. Hablo con dos tipos kiwis de 70 años y cómo llegué a este pueblo ya sería otra historia. Una copa y media suficientes para empezar a acordarme de tus besos, efecto que el vino tinto hace en mí. Sin remordimiento de no prestar atención pues desde hace una hora la conversación se desvió a procedimientos hospitalarios y pruebas diagnósticas en partes del cuerpo que no quiero mencionar aquí... mientras escucho como trasfondo y respiro como la única certeza de estar acá. Veo a los ojos de la gente, y me encuentro tan similar, tan similar... Hace dos…
mayo 15 / Desafío Sweet
Mensaje para Misha en el tablón de la cocina: agarré mis chivas y me fui. te dejé comida, agua fresca en la cubeta a un lado de la buganvilia, ya sabes, ahí donde termina la manguera, no revuelvas los cojines. Hasta nunca. T.   Misha Dejemos la literatura aparte, aquí entre nos vayamos por los hechos, además de que ese genio creativo que supuestamente habita en mí (¿ya me oíste?) tiene horarios Mexicanos pues esta llegando tarde...   *El albañil de brazos fuertes tocó la puerta. Tulia en sus más galantes garras y presentablemente peinada (como es su costumbre sin…
mayo 14 / Desafío Sweet
Los veleros están partiendo, los veleros aparecen debajo de las piedras, los marineros salen como hormigas después de invierno, salen de sus caparazones de madera el muelle vibra una tensión eléctrica  todos se preparan. Ambiente de algo que esta a punto de pasar, se contiene la respiración antes de dar otro salto al agua profundo cierra abre los ojos el instante antes de... Velas que se alzan, es hora de repartir tréboles de cuatro hojas, oler el viento, inspeccionar nubes, preguntar a los peces... esperar las señales de los pájaros, las palmeras desaparecen por debajo de las olas. Es tiempo…
mayo 12 / Desafío Sweet
Amaneció calido. Los días serían los mismos desde la ventana pero lo que se expresa parece tan distinto de ayer, lo que parece diferente son las cosas pequeñas. Hoy las nubes son perfectamente redondeadas, hoy Misha no tenía hambre, me esperaba afuera, donde partículas minúsculas flotaban en un rayo de sol que llegabá entre las ramas. Fue el día de la madre. Debo confesar que la familia es algo que si, que ha ido siempre a donde voy. Habló de mi mamá, de mi abuela, de la comida, de mi sobrino y tengo una manía extraña por encontrar un similar…
mayo 10 / Desafío Sweet
Tercer día  en la casa de Paihia. En cuanto  llegué la habité con mi olor,  ropa tirada por la sala en un impulso de calor, platos sin lavar del desayuno, y sobre todo mucha música. Música  por las mañanas con pan tostado, a medio día con la guitarra  y una voz que empieza a vibrar y a la tarde con cualquier cosa que encuentre en el muro de Abdel  o de algún otro cuyos gustos me apetecen también.  Me quedé mirando al menos una hora a la pianista francesa, me enamoro. Sigo leyendo el libro de Cristina Peri Rosi que…