Categoría: 30 días de regreso

septiembre 15 / 30 días de regreso

De la maquina del tiempo y de cómo Tulia no se ha podido ir de Nueva Zelanda Era por el día 17 cuando en la Embajada Mexicana  arrancaba la maquina de los pasaportes -ahora la Máquina del Tiempo-   Cuando todo parecía ir bien, de repente el humo salía de la oficina y todo parecía caerse abajo: un viaje, el regreso, la cita de la visa, la fiesta de graduación, los tacos a una semana de distancia, la casa de la abuela, la navidad…  Mientras en la sala de esperas habían pasado ya tres horas, en la oficina la Cónsul hablaba…

septiembre 1 / 30 días de regreso

Me voy No me voy Me voy No me voy Me voy? La plática con la Embajada Mexicana ha resultado super cómica, ahora ya nos hablamos de tú me dice Tulia! No te vas a morir, justo pensaba en ti: tengo noticias sobre la maquina que hace pasaportes. La maquina que hace pasaportes ya abordó su avión y viene en camino, dice que el viaje es duro y largo pero que viene con todas las ganas de funcionar, dice que llega el Lunes. El martes aquí te quiero en la oficina. ¡Pero paciente! Porque hay que programarla y calibrarla y…

agosto 31 / 30 días de regreso

Entonces uno cree que se gradúa de soltador de amarras Y en cada puerto se lleva una sorpresa, por valiente tripulante, pirata o poeta, cada muelle una distinta estrella, cada isla una atadura nueva, Soltemos las amarras de la barca Soltemos ligaduras de la mente, de las venas… Y que zarpe el alma. Foto: Llegando a Mt. Maunganui abordo de Persimmon. Nov 2014

agosto 29 / 30 días de regreso

Esto de soltar. Quedan tres semanas. No es que sienta estrés, es que siento una profundidad que se acerca y me come, es la profundidad de dejar las cosas que conoces, porque aquí ahora se convirtió en lo conocido, esto, este país extraño y lejano es lo familiar, lo cómodo y querido. Hay una profundidad en el soltar, soltar las cosas como se sueltan las cuerdas de un velero y este tipo de profundidad trae certezas, inspiración, y ese sentimiento de ser arrastrada  hacia adentro como si del centro de la tierra se tratara, como una gravedad hacia el interior…

agosto 27 / 30 días de regreso

Tal vez me inventé el invierno para quedarme en cama, los mapas como excusa para saltar fronteras y los bordes como excusa para escribir. Tal vez me inventé los amantes como excusa del amor, y tal vez nos inventamos los nombres para podernos nombrar a nosotros mismos. L me pregunta mientras nos miramos ¿eres otra de verdad o es que eres yo? – Las dos cosas, respondo.   ¿No te has dado cuenta de que nunca, nunca en tu vida vas a poder ver tus ojos como yo los estoy viendo? nunca vas a conocer tu propio olor como yo lo…

agosto 25 / 30 días de regreso

Cada casa que habito y abandono es como cambiar una cáscara, cambiar la piel, la forma, el color, los aromas, los sonidos de la mañana y la luz que entra por cada ventana. Cambiar de casa no es cambiar de hogar, Es cambiar la cáscara del hogar.   #30díasdeRegreso

agosto 23 / 30 días de regreso

¿Dónde está la entrada? Toco la puerta como si las palabras vinieran de afuera, como si las buscara al frente mío y pudiera hacerlas aparecer frunciendo el ceño y cerrando fuertemente los ojos.  – Ay, debo escribir hoy también- le digo a L. Ayer no pude escribir  resulta que pensaba al revés y cuando pienso al revés no puedo escribir… ante mí veía lectores anónimos con sus ojos que escudriñan algo. Demasiado personal dice una voz allá atrás. Debo olvidarme de todo, para escribir hay que estar locos, para escribir hay que arriesgarse porque no se puede estar abierto sin…

agosto 20 / 30 días de regreso

Que la máquina que hace pasaportes se rompió, que me dicen hoy en la Embajada de México, que regrese otra semana a la capital en Wellington, que el señor técnico está haciendo reparaciones, que no saben cuando, que somos tan mexicanos hasta en Nueva Zelanda. Ayer empaqué, dejé a los cachorros en casa, me despedí de L, tomé un bus de algunas horas, me levanté temprano, me puse mi mejor pantalón o los jeans más decentes que tengo y me planté ante ese edificio de la esquina con la pequeña bandera de México al frente. Entré no sin un leve…