Cabalgando nubes

{Día 11 de 30}
Hay días como este, cuando -pienso- he dormido demasiado. Pesadumbre de algo que no conozco. Y en días como este cuando no se la dirección de un mapa interno, una sensación me toma por sorpresa, y como quién inspecciona un objeto extraño por primera vez: haciéndolo girar con las manos ante los ojos, lo ve por dentro, por fuera, desde abajo, lo examina por detrás, lo voltea… y simplemente no entiende su verdadera utilidad… Así yo a veces veo la vida del hombre – Es decir, mi vida-. 

Entonces le doy vueltas a esa figurilla para hallarle algún lugar donde ponerla, en el estante tal vez…. o tal vez tienen algún fin que desconozco, alguna utilidad distinta… y con los dedos le voy dibujando las formas y con la mente pretendo imaginarme sus posibles usos o su apariencia… mi vida. Entonces digo he dormido demasiado el día de hoy, con una sensación de me ha faltado hacer algo y soy consciente de que no me pertenece… de que estoy cabalgando nubes entre sueños y mis sábanas de flores rosadas… y un cuarto ajeno de niña, pretendiendo estar desubicada (¡como si alguna vez estuviera ubicada!) pero, parada en el mismo punto del mundo podría sentirme ambas: tan ubicada como desubicada. Así voy despertándome, a medida que soy consciente de esto. Es decir voy abriendo los ojos detrás de los ojos abiertos.

Cloud rider – Mientras voy de paseo cabalgando mi esponjosa nube de pensamientos… como pensar lo que no hice y lo tendría que hacer, entonces algo me hace saltar de la cama desnuda. Y todo queda como un rastro casi imperceptible… a veces una sensación… que se desvanece con café y pan tostado. Bajo de cabalgar esa nube ¿cómo lo sé?

Por el espacio
por sentir el espacio.

Entonces -de manera repentina- recuerdo la plática con mis amigos del velero Muktuk. Una familia de Austriacos con dos niños de 8 y 11 años que vivieron en Alaska en su velero. Decían que tenían que ir rompiendo el hielo para avanzar, pero que había un problema: Atascados en el hielo el barco detenido y el GPS sin funcionar… sabes, porque el GPS te dice en que dirección ir, hacia dónde romper el hielo sólo cuando está en movimiento. (Es decir marca tu ubicación pero no la dirección). Así que hay que ponerse en marcha, por instinto dar el primer impulso y cuando hay motion -movimiento es entonces que el GPS es capaz de marcar las coordenadas precisas e indicar la dirección y puede que el primer movimiento lo hayas dado en la dirección contraria o te estés desviando… pero lo sabes y recuperas la dirección… el GPS entonces lo marca…. Pero si uno se queda quieto… nunca marcará la dirección (e incluso puedes quedarte atascado y congelado).

El movimiento en sí mismo es la dirección.


¿Qué es el Desafío Creativo 

Es una Dinámica  que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 30 días seguidos, pueden ser escritos, poemas, fotografías, etc. ¿Te animas?

AQUÍ: Es un experimento de escritura /creatividad donde mezclo mis diarios… a veces escribo del presente y otras veces comparto mis viejos diarios, los que escribí mientras vivía en un velero por un año.

2 Comments

    • julio 3
      Reply

      y si! a mover porque el tiempo en la granja se acaba… todo en tiempo justo 🙂

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