Confieso que he vivido un poco

Te confieso que he vivido un poco.
Hace 28 años alguien -mi madre- me nombro “Tulia”
y desde entonces colecto experiencias en una canasta de mimbre hecha a mano
que tiene un agujero en el fondo.

Nací con mirada de velero en horizonte, de pluma en suspenso, de ala de pájaro.
¿Que importó sagitario, escorpio, los signos y presagios?
Tal ves me colgué de una buena estrella
o tal vez todo fue culpa del viento…
Lo cierto es que, desde entonces la vida me vive y yo sólo atestiguo
con un pecho que sube y baja -como certeza de existir-

Me han dicho: -llevas olas en los chinos-
y yo digo: Llevo tanto olas como tunas,
le pertenezco al mar como a la tierra
y a veces incluso cuido al viento
con manos de enfermera

La verdad es que… Si, en ésta isla del mundo
vivo con una alegría de pez volador,
A veces sumergida, a veces en vuelo…

¿Que más puedo decir?
“Que soy rica, rica como la riqueza del carbón dispuesto a arder”.

Photo: Tom VanDyke Fakarava, the Tuamotus, French Polynesia.
Photo: Tom VanDyke
Me in Fakarava, the Tuamotus, French Polynesia.

 

 

 

 

 

 

[En motivo de mi cumpleaños]

[La cita de la última linea pertenece a Olga Orozco]

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *