el mismo árbol del mundo

{Día 6 de 30}

Dentro de la casa madera crujiente, ha llovido tres días… tres días que saludo al sol debajo de las nubes -porque ahí esta lo sé-, digo ¿Qué hay para contar el día de hoy? Pero no se trata de eso… no es que se cuenten historias, o que la escritura tenga que tener una razón. que horrible sería que tuviera que haber porqués… ahogaría el canto.pero a la gente le gusta inventar porqués, ¿sabes? siempre inventando porqués, siempre anhelando una razón última que le de valor, “una decisión de peso” como escribió Kundera… atado irremediablemente a la necesidad.

Y todo esto de dónde… si, ayer revisaba diarios viejos que la vida escribió sobre sí misma – la necesidad de las lógicas- había pensado hace una año cuando quería encontrar una lógica al tomarme un velero que fuera “a donde fuera”... que hubiera llegado a Nueva Zelanda sin la menor de las pistas de que vendría cuando deje las costas de América. A oeste… decía el cartel del velero al que le hice la parada.. a oeste no se sabe cuando ni donde ni con quién pero a Oeste. Dije: voy a seguir al sol y olvide que la tierra era redonda… y que todo gira infinitamente en sí mismo y que allá en realidad es acá en un momento exacto del día giratorio, y entonces ahora estaría en la posición exacta en la que estará Sudáfrica “mañana”.

Irremediablemente unida” escribo a M a la tarde después de prender un fuego… ahí andaba danzante y juguetona entre los leños y las flamas: le había escrito “estas en todas las cosas pequeñitas de cada día” y luego esas palabras se extraviaron en algún lugar entre el papel y las teclas… pienso que la mente quiso suavizar lo incuestionable de la gravedad como decir “si, todo cae” al movimiento centrífugo de la tierra, que mantiene todas las cosas unidas como están, que crea los vientos alisios hacia Oeste y la corriente del río siempre yendo, siempre yendo.

Una orquesta de sonidos conocidos pero cada canción distinta, tonos distintos, pero ¿sería justo llamar repetición a una vida de tres semanas en esta casa? y yo siento que “siempre he estado acá“… ¿será cierto que la cotidianidad pueda ser muda y que tenga que haber inesperados para formar melodías distintas? “que pequeño es el mundo” dicen… pero es que yo no lo siento así o tal ves sea porque he aprendido a medir las distancias en millas náuticas y nudos de viento… es decir: en meses en lugar de horas de vuelo… porque para mí si, el mundo es uno pero hay infinitas pequeñas posibilidades y pequeños cambios en cada esquina de cada barrio de cada pueblo de cada país de cada isla de cada día como formas de nubes. Y el río… el río que visito a cada mañana tiene la monotonía de llevar siempre agua distinta.

Y lo vertiginoso de la vida, el film de imágenes rápidas por la ventana del tren… como ver el calendario y diga ya pasó otra semana en días desaparecidos… como tener al gato acostado en mis pies y contar borregas y saber que no se repetirá nunca… pero que cada vez me sienta más anclada al tren y menos a las imágenes… aunque saben rico también… como los kiwis que corté por la mañana o leer escritos buscándome entre líneas y aprender una nueva canción de los beatles en la guitarra… cantando girl… girl… hooo girl… E menor y B séptima menor y A menor con el meñique arriba… o el niño descalzo en la lluvia en un pueblo que inicia con T o un hombre de tatuajes aztecas en otro pueblo de T.

¿y del día de hoy que fue? Levantarme con ganas de mover el cuerpo, después de los tres días de arrullo de lluvia, junté toronjas, fijoas y kiwis en cubetas de colores, y les compartí un tanto a a las vacas y otro tanto a las borregas a esas tres que viven en el corral de los árboles. Cocinar un curry de verduras y tener ganas de trabajar, y entonces que me respondan un email justo… o que me comprara un libro hoy ¡hace tanto que no me compraba un libro! y por supuesto que tiene sospechosas justificaciones… Hoy leí de atrás para adelante, de final a principio sin buscarme, porque es divertido también así…SONY DSC

Y entonces te digo no importan los porqués…
no hay querer ser inmune al viento,
y bailamos
bailamos como dos hojas que cayeron
… del mismo árbol del mundo.

*Día 8 del Desafío Creativo (con un par de trampas por ahí…)

¿Qué es el Desafío Creativo 

Es una Dinámica  que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 30 días seguidos, pueden ser escritos, poemas, fotografías, etc. ¿Te animas?

AQUÍ: 3Es un experimento de escritura /creatividad donde mezclo mis diarios… a veces escribo del presente y otras veces comparto mis viejos diarios, los que escribí mientras vivía en un velero por un año.

One Comment

  1. julio 2
    Reply

    Se la echaba de menos 🙂 Seamos leves:

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