Día 11: La Nueva Casa – Silencio

Tantas palabras, tanta conversación… sin embargo estoy en sintonía, en silencio. Llego a Taumaranui y me recogen un hombre Kiwi rellenito con su mujer filipina… Un minúsculo pueblo habitado por personas de más de 70 años. Las bromas en Auckland toman sentido: ¿Tulia, te gusta la gente vieja? jajaja.

Me muestran la casa, es hermoso aquí… una casa viejisima, huele a humedad… a páginas de libro.. La madera de afuera, las escaleras y el porche oscura, gruesa y los rayos del sol que atraviesan por entre las ramas anaranjadas y violetas, porque aquí, aquí es otoño. Una casa sin mucho orden, y como suelen ser esas casas: con personalidad… Un gato, tres vacas, 25 borregas y  un río que susurra invierno.

Neblina que se queda hasta medio día y lo baña todo en un sentido misterioso… Como si el espacio se hubiera condensado tanto hasta  hacerse visible… llenándose a sí mismo para mostrarse por una vez… el sol que amanece cruza y lo delata.

El, a una hora de llegar,  ya me cuenta que estuvo muy deprimido, que pensó en suicidarse… la casa se cae la casa se caía… ella se fue, ellas se fueron… las niñas, la mujer. La casa se caía. Ahora está con la mujer filipina, que habla en un inglés sin pasado.  El primer marido se le perdió en el mar, por la borda y solo quedó una sandalia. Un flashback a la primera ves que subí a un barco, Pablo diciendo:

Tulia, la primera regla para navegar en alta mar: Si te caes, date por perdida.

Escucho escucho escucho… tantas palabras, tanta conversación y entonces hoy, yo  escuchaba su charla monologo y lo comprendí con tanta claridad: El Silencio Está Siempre. Los sonidos emergen de el, en el, pero no significa que se detenga, o desaparezca … el silencio no va ni viene, está detrás de todo… es el trasfondo donde la risa, la voz, la música, los sonidos bailan y esas si vienen y van. Como el espacio donde todo puede aparecer. Escucho la plática rápida de esta mujer filipina, sus quejas, su voz, su ruido… pero es tan claro que aquí esta el silencio que lo estoy sintiendo físicamente. No hay necesidad de ir a una isla desierta para estar en silencio… pues podrías estar ahí y… llevar contigo todo tu ruido.

El paisaje es hermoso… es que estoy viendo todo hermoso… NZ hermosa, los cielos hermosos, el río fuerte y fresco y la niebla y las montañas y los árboles de colores… o será que así lo veo Yo, porque ahora lo estoy viendo desde este punto de percepción de un contentment (estar contenta) – felicidad – conmovida… conmovida por cómo ella me dice:

– Este gato me hace feliz, me hace feliz. Gracias por cuidar la casa.

Me dicen… hay comida, carne de los animales, come todo lo que quieras… hay fruta en los árboles también, hacemos las compras y si llega a hacer falta dinos. Yo digo: Gracias. 

¿Qué es el Desafío Sweet?

Es una Dinámica Creativa que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 16 días seguidos teniendo una meta que va más allá de la escritura.

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2 Comments

  1. mayo 29
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    Tulia, no sé si voy a llegar al dia 16, me esta matando todo lo que leo! Gracias por materializar las palabras-neblinas, me siento cerca de lo que escribes, tal vez porque estamos en las mismas latitudes, estas sensaciones cruzan miles de kilometros. O sera que estan aca también?

    Cancion de navegacion, brisa de mer y océano para ti:

  2. mayo 29
    Reply

    🙂 !! me encanta! hmm se siente rico.
    Gracias Abdel, y si, los kilómetros no significan nada para estás cosas.

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