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octubre 18 / Diario

Hace un año que volví a México, me recuerda Facebook en un intento de preservar las memorias del olvido. ¿A dónde va a parar el tiempo? Recuerdo que el Rancho estaba tan verde, y después de 3 años sin verlo, aún más.
-Este año la cosecha se dió, llovió hasta Octubre.
Decía mi abuela y yo la veía con una familiaridad tan extraña. Encaminada con ella pase unas semanas, como siempre que aterrizo en mi ritual de volver… pero para ella, extraordinario no era el día de volver, era un día como todos los días, de despertar a la madrugada, dar de comer a los animales, juntar la leña.
-La cosecha se dió tan bien. Continuaba diciendo, y yo sabía que lo que quería decir era: Estoy feliz de que volviste, como la cosecha después de un ciclo de crecimiento. Ha! ese lenguaje de los que nos queremos.

Volver a México es aterrizar en una brusquedad desordenada, en una tierra que tiembla y truena seca y dura como el tepetate donde mi abuela anda por el cerro, grotescas son las piedras, selváticas las plantas, las flores crecen desordenadas, cómo y dónde pueden así como la gente. Aquí no hay los jardines perfectos y arreglados, aquí los matorrales ardientes, aquí los bichos que pican, aquí hay que caminar con cada ojo abierto porque los abrojos y las espinas y los cincuates y las arañas. Aquí para estar vivo hay que estar vivo. Realidad fantástica donde hasta los geranios aún en sus macetas se apoderan del espacio, se salen de los bordes, trepan por la pared a su antojo, en fin, crecen como les da la –chingada– gana.

Pero el tiempo, me pregunto después de un año, ¿a donde irán a parar tantas horas? a la familiaridad con la que te veo, a los centímetros que Emiliano creció este año, a las palabras acumuladas en cuadernos viejos, al dolor de muelas de mi abuela, al desgaste de mis zapatos ¿a donde van a parar todas las horas de extrañar a alguien? Que engañoso es el tiempo que parece que se va pero también parece que nunca pasó.

mayo 5 / Diario

Llego a San Martín de las Pirámides y busco la terminal de combis al Saltito. Hace calor y el pueblo esta abochornado, tanto como yo.  Una pequeña combi blanca espera en la estación, subo y de apoco se va llenando: señoras curtidas por el sol con  sus macetas, con niños, muchachas con mucho rimel, hombres con sombreros. “Buenas tardes”, “Buenas tardes” y se acomodan a un lado del otro.

Avanzamos, cada uno va pasando su pasaje de mano en mano y aprevienen: “Bajan en el tope”, “en el puente”, “en la escuela”, “bajan en el poste”, y reciben su cambio de mano en mano de vuelta. Una vejita con sus macetas se baja en “los blocks”, voltea y sonriendo: “Que dios los acompañe a todos, hasta luego“, un “Gracias” generalizado llena el pequeño espacio de la combi por un momento y pienso – Si, ya no estoy en el DF, donde todos se empujan mortalmente contra otros para caber en el metrobus, el primero gana, hay que andar con paso acelerado y estar abusados de cuando se abran las puertas prenderte de todas tus pertenencias hasta con los díentes. ¿Buenas tardes? ¡Que va!.

Ahora se ve el campo por las ventanas, cerros, magueyes, ¡cielo azul!, nopaleras, niños y perros sueltos en los patios, gallinas a media carretera, organos y jacarandas en contraste. La pequeña combi atravezó San Martin, San Antonio, Itxtlahuaca meneandose con esa canción tururu tururu de feria de pueblo. Al pasar frente al cementerio aviso: “Bajan en la Casa Ejidal”, estacionamos, mi abuela esperaba fuera platicando con las señoras, se veían tan sin apuros, atardecía en uno de esos días tranquilos en el campo.

Foto: Los nopales del rancho de mi abuela. 2016

agosto 11 / 30 días de regreso

El camino de vuelta ya está señalado con migajas de pan sobre el mar. Necesité casi treinta días para arrancarme de un cuerpo, empiezo treinta días para volver a arrancarme de otro cuerpo: el de Nueva Zelanda, el del invierno, el de las ciudades limpias y verdes y las calles serenas, de los andares despreocupados de un pueblo tranquilo y fresco.

Porque a veces necesito exprimirme a mí misma como un enorme grano lleno de pus. Así se siente de satisfactorio: sacar eso que se está por dentro cociendo, burbujeando, a veces incluso pudriéndose e hinchándose hasta que no cabe más. Siento el vacío y el viento y el borde que se vuelven a acercar, o yo me acerco a él. Me propongo no olvidar olvidándolo todo.
Lo que estamos haciendo de los días, lo que estamos haciendo de los días es echarnos a la alfombra con los perros, hacernos un ovillo, lamernos las orejas y las bocas, bostezar, mirar al cielo. Veo de forma enfermiza y alegre el cuarto donde dormimos y digo: estoy viviendo.
A veces, hay que aceptar que ninguna palabra con la que llené esos cuadernos naranja fue escrita para ser dicha. Lo quemo en un acto seductor y de miedo, más que por el olvido es por el recuerdo. De que las cosas sagradas están en el hueco, en la ceniza, en el viento. Hay que volver a mirarse cada vez, cada noche para comprobar la extrañeza de los cuerpos, para comprobar que lo que hacemos es amor y no ritual, pero también hay ritual en el amor y amor en el ritual, de eso no hay duda.

Habité todas las casas que necesité para sanar, para vivir silenciosa y anónima. Habité todos los días en este país lejano porque lejano parecía todo, esta especie de enfermedad antigua incapacidad para no reconocer nada, enfermedad o liberación es lo mismo, y locura también. Me he sanado con las ramas, las olas, con Italia, con borregas, con islas, con besos, casas y perros, con sueños, con amigos y desconocidos, con mujeres y hombres, reconociendo de nuevo cada nombre, no por su nombre pero por el anhelo de prendernos de ellos, de los nombres como de los sueños. Me he sanado mientras dormía y no lo sabía. Es hora de regresar a casa, bueno, lo que se dice casa pero es mi madre, mi hermana, mi abuela, es decir el cuerpo de hija, de hermana de nieta. Un día quise desaparecer y lo he hecho. Me pasaron tres años, me atravesó por el centro cada uno de todos sus días. Quiero llorar cuando me doy cuenta del tiempo, no, cuando me doy cuenta de que no ha pasado el tiempo y sin embargo han sucedido todas las cosas por contar… como ahora, contar para atrás, sólo porque en el mundo hay que seguir amando (y contando).

#30díasdeRegreso

Desafío creativo de escritura en 30 días. Esta vez, en cuenta regresiva…

noviembre 21 / Poesía

*De México a Nueva Zelanda en velero. Ahora  transcribo desde tierra los diarios de un año en el mar.

17.Feb.2013
La Cruz de Huanacaxtle, Nayarit. México.

Entre barcos y costas, puertos y muelles, entre que me voy o me quedo, andando. Entre todo ese desmadre de coincidencias y nuevas personas, entre que conocí a un hombre de nombre Tom, que empieza con T como Tulia, como Tita y Tus y Tila allá en casa de mis padres. Entre que me ha dicho: voy a cruzar el pacífico y busco tripulación… la idea de Pablo sobre anunciarme por la radio dio resultado y entrevistamos al capitán del pequeño velero amarillo entre los dos… pero eso ahora no importa demasiado… entre que voy o no voy (pues apenas si lo conocí una vez y quien sabe si lo vuelvo a ver) entre todo eso… Recibí un pequeño mensaje de S el día de ayer: corazón… pienso en ti… quisiera verte un par de líneas para mí sonaron como poesía. Era una de esas tardes ligeras en casa de Aly -y cada uno de los chicos en busca de su propio velero- al día siguiente desperté con un corazón ardiente, inspirada, enamorada. Tenemos diferentes ritmos, y ciclos, y sólo me da curiosidad  cuando coincidiremos y  dónde nos volvamos a encontrar…

***

18.Feb.2013

La primera vez que vi a Tom fue en el barco de Pablo. Vino después de mi llamado por la radio, vino otro hombre también pero no me dio ninguna buena pinta así que me negué… aunque iba hacía sudamericana como yo quería. Vino entonces Tom, nos habló sobre su barco y yo no entendí mucho de términos (para eso le pedí a Pablo que me ayudara con la entrevista). Asumo que no hay ningún suicida y que si alguien quiere atravesar un océano tendrá plena confianza en si mismo como en su barco. Lo único que verdaderamente me importa es la persona y si me siento cómoda con el (pues ya vi que vivir en el velero de alguien se trata de compartir y convivencia antes que todo lo demás).

Lo primero que le dije antes que nada fue: No busco ninguna relación, ni la mínima posibilidad de ésta, ni la idea de algo, nada. Pues no quiero ir en medio del mar con viajes en la mente de si debo interpretar algo o si me siento extraña. (Y lo digo como si de verdad ya me fuera a embarcar en este viaje…) Sorprendido y riéndose me dijo que estaba más que de acuerdo pues no buscaba nada tampoco (pero hay que ser claras con estos marineros). Me dio buena impresión, buena vibra, neutral y tranquilo. También a Pablo le pareció así. Quedamos de ir a velear a una carrera por el día con su amiga- novia Linda. Le hablé por teléfono a mi mamá para suavemente plantearle la idea de su hija yéndose a una isla remota.

***

19.Feb.2013

Fui a velear con Tom y Linda. Esto esta pasando… esta pasando como las cosas que me han sucedido hasta ahora, que pasan sin que me de cuenta, que pasan y cuando volteo a ver, ya estoy allá, ya estoy yendo… ya lo estoy haciendo. Por eso me da impresión, y hasta un poco de miedo, porque así, suavemente, sin complicaciones, casi que sin querer, se están dando las cosas para que vaya al Pacífico, en dos semanas, tres semanas, Polinesia Francesa. Que impresión.

Al final me estoy dando cuenta de que no hay lugar a donde llegar. Ya estoy y siempre he estado en el lugar o situación como para ser plena, estar contenta. El paraíso siempre es donde estoy ahora, no importa donde sea este… No busco nada, me divierto, me gusta ponerme en situaciones que me mueven adentro o me ponen al borde y es dónde sale mi más yo (lo que sea que eso signifique). Sé que tal ves no es necesario hacer todo esto  pero es una forma de … viendo el mundo ver el mundo que llevo dentro.

S me escribió. Estuve muy feliz, como boba ayer y hoy en la mañana que sólo podía estar inmóvil pensando en ella y lo que escribió. Estuve sorprendida… Lo que me recuerda que últimamente mi nombre me da un sentimiento diferente que al de antes, Tulia, a veces ajeno, a veces me da un cariño o ahora como si fuera de una vida pasada, o como si fuera el nombre de alguien más, de alguien a quién conozco bien. 

***

20.Feb.2013

Esto está pasando. Realmente. Tom, Linda y yo fuimos al Octopus Garden dónde trabaja Aly y vaya sorpresa! Aly vino en velero de San Franciso pero resulta que se conoció con Tom y casi fue su tripulación. Coincidencia y buenas señales. Entonces al terminar de cenar, pedimos un vino y brindamos.
So, we are going? / Entonces estamos yendo? Dijo Tom.
Yes, we are going. Si, estamos yendo. Le dije. Salud.

No se qué me causa más exaltación: el hecho de estar haciendo ya planes para mudarme al barco o saber que S me quiere.

Le he escrito:

…¿Al final que importa? si ahora siento intensamente. Te amo de una manera muy libre, sin necesitar, sin agendas, sin querer que las cosas fueran diferentes, sin tenencia. Para mi no importa, al cabo son formas que se transforman… como amistad, hermandad, apasionamiento, ausencia, o enamoramiento… eso no es tan importante.

No hay ningún lugar al que llegar, ni nombre que perder


¿Qué es el Desafío Creativo 

Es una Dinámica  que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 30 días seguidos, pueden ser escritos, poemas, fotografías, etc. ¿Te animas?

AQUÍ: Es un experimento de escritura /creatividad donde mezclo mis diarios… a veces escribo del presente y otras veces comparto mis viejos diarios, los que escribí mientras vivía en un velero por un año.

mayo 22 / Desafío Sweet

1. Por favor Tulia, haz lo que quieras pero no termines bailando en Tailandia en un congal.

2. Ten todas tus chivas juntas, tus papeles, todo… por si tienes que salir huyendo del país ok…

3. No te andes por lugares oscuros, te puede salir un viejo que te la deje caer desdoblada... y peor… ¡que te guste!

4. Siempre ten un detalle con las personas, deja un regalito a la gente. Ya te hice las pulceras y recuerdos para que te lleves…

5. No importa… lo bailado nadie te lo quita (o su otra versión: palo dado ni dios lo quita)

6. Todo pasa por una razón, o como dice “si es para ti ni aunque te quites, y si no ni aunque te pongas

7. Te llevas los chiles y especias que te empaqué así puedes cocinar donde sea…
Nota: el knord Suiza me lo llevé desde Mexico a Ginebra y ¡resulta que es… Suizo!

8. Ponte abusada… anota direcciones, números, todo.. mándame copias de pasaportes y documentos de los barcos donde vas a andar… ya me conoces… ¡que te voy a buscar a la isla que sea!

– Los consejos que me dio sin saber que me los daba:

9. Confía en la gente. (Ella dice que no confíe tanto en la gente pero siempre demuestra lo contrario  haciendo amigos hasta en la fila del banco)

10. Pide ayuda cuando la necesites, siempre hay alguien. (Cuando nuestro bocho se descompone a mitad de la calle… no le importa ir y pedir ayuda a quien sea, para que nos empujen a la orilla, llamar al mecánico, etc.)

11. Preocuparse no sirve… las cosas se resuelven en el camino. Pero movidita hija… mueve las nalgas… ve, pregunta, investiga, lee, inventa… movidita…

12. Y ríete de todo lo que te pase… porque pasa.


¿Qué es el Desafío Sweet?

Es una Dinámica Creativa que se originó en Caminomundos.  El desafío es escribir una entrada de Blog durante 16 días seguidos teniendo una meta que va más allá de la escritura.

AQUÍ:

16 Posts/Escritos personales para… simplemente por hacerlo.
16 Acciones para promover o movilizar un negocio de consultoría de investigación.
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Un “veamos que pasa”